La vuelta del Boss

Hace meses que el ciclismo volvía a convulsionar, afortunadamente y sin que sirva de precedente, no se trataba del positivo del ganador de alguna gran vuelta, o de la desaparición de un equipo. El rey del Tour decidía volver.
El debate ha sido arduo, salpicado por la opinión de esos que sólo saben de ciclismo durante el mes de julio, futboleros obligados a tratar el tema por la actualidad mediática que lo rodea.

Me da la impresión de que no hemos sido capaces de comprender las razones que mueven a Lance a volver. Para entender el significado de su regreso tenemos que abrir nuestra mente, introducirnos en el concepto americano de deportista profesional. No sé si la lucha contra el cáncer es el único motivo que empuja a esta vuelta, en cualquier caso podemos hacer poco más que aplaudir. El regreso de Armstrong no hace daño a nadie. Ni si quiera a Contador, al contrario, le beneficia. El morbo de su enfrentamiento le convierte en centro de atención, eleva su status mediático hasta cuotas aproximadas a las que un campeón de su categoría merecería. El ciclismo ha ocupado durante este invierno un espacio que anteriormente le estaba vedado, de octubre a febrero se hacía difícil encontrar cualquier noticia sobre el mundo del pedal, es más, apuesto a que muchos nos sentaremos la semana que viene a seguir el exótico Tour Down Under (teledeporte) como si de una clásica se tratara.

En el plano estrictamente deportivo el “Lance is back” es una incógnita. Estamos ante un supreclase, un deportista fuera de lo común, pero las leyes de la naturaleza dictan que el Texano no puede estar con los primero en el tour, menos aún ganarlo.
No obstante, si en su amplio calendario consigue estar delante en alguna etapa y luchar como uno más, habrá logrado una hazaña. Más allá de lo que sea capaz de conseguir, ha ganado de sobra todo mi respeto y admiración.

Como recuerdo de sus tiempos de gloria e imperial dominio, dejo un video de uno de esos días en los que sin ganar la etapa, dio una exhibición que contaremos a los nietos algún día.
Tour 2005, primera etapa, no era ni un prólogo ni una crono larga. 19 km de lucha individual completamente llanos, perfecto para ver un duelo con Jan Ullrich. Aquí tienen el resultado.

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