Mago Rubio
Cada cierto tiempo el mundo del deporte nos sorprende con la aparición de talentos que sobresalen por encima de cualquier previsión. No me refiero a deportistas de alto nivel capaces de destacar en su materia, hablo de esos pocos elegidos que parecen haber nacido para lo que hacen. A bote pronto me vienen a la cabeza unos pocos nombres, Michael Phelps, Lance Armstrong, Kenenisa Bekele, Zidane… en fin son algunos ejemplos. Desde hace unos meses asistimos a la confirmación de otro de esos talentos, y digo confirmación porque cuando debutó en la ACB con 14 años, muchos intuíamos lo que se avecinaba. Ahora, con 17 años y 2 meses RICKY RUBIO es ya una de las estrellas de la ACB. Lo que llama la atención de este “niño” es que su eclosión no se debe a una prematura explosión física, a una altura desorbitada o a una fuerza descomunal. Es todo talento. El mejor regalo para los puristas del baloncesto. Goza de una cualidad en peligro de extinción, es capaz de hacer mejor a sus compañeros. Da gusto sentarse y verle jugar, tomas decisiones adecuadas casi siempre, asumir responsabilidades, lanzar , anotar, asistir, recuperar, penetrar… su repertorio es inagotable, y lo mejor es que nos sorprende cada día. No cabe duda de que el producto nacional está en alza, Marc Gasol, Rudy Fernández, y Ricky son los jugadores más determinantes de la liga. Talentos veinteañeros que nos hacen disfrutar de este deporte y mirar hacia el futuro con ilusión.
Cada cierto tiempo el mundo del deporte nos sorprende con la aparición de talentos que sobresalen por encima de cualquier previsión. No me refiero a deportistas de alto nivel capaces de destacar en su materia, hablo de esos pocos elegidos que parecen haber nacido para lo que hacen. A bote pronto me vienen a la cabeza unos pocos nombres, Michael Phelps, Lance Armstrong, Kenenisa Bekele, Zidane… en fin son algunos ejemplos. Desde hace unos meses asistimos a la confirmación de otro de esos talentos, y digo confirmación porque cuando debutó en la ACB con 14 años, muchos intuíamos lo que se avecinaba. Ahora, con 17 años y 2 meses RICKY RUBIO es ya una de las estrellas de la ACB. Lo que llama la atención de este “niño” es que su eclosión no se debe a una prematura explosión física, a una altura desorbitada o a una fuerza descomunal. Es todo talento. El mejor regalo para los puristas del baloncesto. Goza de una cualidad en peligro de extinción, es capaz de hacer mejor a sus compañeros. Da gusto sentarse y verle jugar, tomas decisiones adecuadas casi siempre, asumir responsabilidades, lanzar , anotar, asistir, recuperar, penetrar… su repertorio es inagotable, y lo mejor es que nos sorprende cada día. No cabe duda de que el producto nacional está en alza, Marc Gasol, Rudy Fernández, y Ricky son los jugadores más determinantes de la liga. Talentos veinteañeros que nos hacen disfrutar de este deporte y mirar hacia el futuro con ilusión.
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