Osaka 2007, Todo por la patria.


No pudo ser, nos quedamos con la miel en los labios en el 1500. Uno de nuestros feudos más tradicionales para conseguir medallas nos fue esquivo esta vez. De cualquier forma la actuación de la delegación española fue más que meritoria. tener tres representantes en la final de un mundial es un resultado fantástico.

No obstante, lo que realmente me llamó la atención fue el vencedor. Bernard Lagat, no por su victoria (que un campeón olímpico triunfe en un mundial no es una sorpresa) sino por el país para quien la logró. Si, resulta que Bernard Lagat, de genética Keniana 100%, y oro en Sidney 2000 para el pais de los Masai, es ahora Yankee. Tampoco deberíamos sobrecogernos por este hecho, el segundo clasificado Rachid Ramzi, "representante de Barhein" era antes marroquí. Podemos encontrar cientos de atletas formados en un país, y que recogen los frutos bajo el himno de otro. Es curioso el hecho de que no recuerdo un sólo atleta de renombre que haya adquirido la nacionalidad de un país donde la renta per capita sea inferior al de origen. No les culpo, son estrellas del deporte y querran ganar como tales. Unos países invierten en formación, y otros disfrutamos los éxitos.

Quizás deberíamos replantearnos algunas cosas. si los atletas venden su nacionalidad al mejor postor, con el agravio que ello conlleva para los países menos desarrollados, ¿por qué no eliminar la representación patria en los campeonatos? ¿No sería mas adecuado un campeonato del mundo donde participacen los mejores de cada especialidad al margen de su nacionalidad?

En fín, quizás esta medida pueda parecer radical, pero resulta un tanto bochornoso ver como atletas se venden al mejor postor, y obtienen grandes facilidades para adquirir nacionalidades donde a otros les resulta casi imposible entrar incluso como turistas. Muchos países llegarán a la conclusión de que invertir en deporte no es rentable, la opción más segura para lograr éxitos es comprar a los campeones.

 

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