Fallece Franck Vandenbroucke

Lástima, hoy pensaba escribir mi crónica sobre el Ironman de Hawaii, más este luctuoso suceso me ha hecho cambiar de planes.

Desconozco por el momento, y la espera de más datos, el motivo oficial de la muerte de Frank. Tampoco me preocupa en exceso saberlo, pues sobre este tipo de casos suelen instaurarsarse un halo de misterio que los envuelve para siempre. Como persona Frank dejó de respirar anoche, como ciclista lo hizo muchos antes.

Hace ya casi un lustro que el belga, era un habitual de las páginas de sucesos más que las deportivas. Detenciones, drogas, agresiones, intentos de suicidios, etc.. entre medio episodios de lúcidez como la publicación de un libro.

Se trata de un caso similar al de Pantani. Ambos implicados en asuntos de dopaje nunca pudieron entender que en un pelotón que mayoritatriamente hacía del doping una práctica habitual,se conviertieran en cabezas de turco, perseguidos hasta la extenuación por autoridades en busca de castigos ejemplarizantes. No puedo evitar plantearme porque otros deportistas de distintas disciplinas, en procesos parecidos son casi elevados a la categoría de dioses. A todos se nos viene a la cabeza rapidamente el nombre de Maradona, pero quizás no necesitamos irnos tan lejos. ¿Alguien se imagina a Guardiola tras su positivo por nandrolona perseguido diariamente?. Registros en su casa anunciados a bombo y platillo. Es más ¿qué pasaría si los futbolistas pasarán tantos controles por sorpresa como los ciclistas? ¿o si sus casas fuesen registrados como un espectáculo público? ¿Cuántos de esos ídolos de pacotilla darían positivo por drogas? ¿Cuántos serían cazados en discotecas o en sus propios domicilios abusando de todo? ¿Cuánto tardaría una legión de fieles sectarios en salir a la calle a reivindicar su inocencia?. No seré yo quien justifique la actitud de Vdb pero no puedo evitar plantearme el porque de esta diferencia de trato.

En casos como este donde el problema ya no trasciende exclusivamente a la carrera deportiva, la sociedad se ha equivocado. VdB dejó hace muchos años de ser un ciclista dopado, para convertirse en una persona que necesitaba ayuda, una mano amiga que le ayudará a salir del mundo de las adicciones, que le mostrara el camino a seguir. Hacerle entender que aunque ya fuese mayor para el deporte de alto nivel, era joven para la vida. En su lugar nos dedicamos a perseguirle, a humillarlo. Conozco pocas personas que hayan salido del lado oscuro sin ayuda, pero a ninguno que lo haya logrado con cientos de piernas pisándole la cabeza cada vez que intentaba asomarla.

Por mi parte, intentaré recordar su faceta de ciclista. Sus exhibiciones en la vuelta del 99 permanecían imborrables en mi memoria, ahora las guardaré aún con más cariño. Será difícil olvidar el dulce pedaleo de uno de los corredores con más clase de los últimos 20 años. Descanse en paz (espero)

 

2 comentarios:

  1. Pheenter said,

    Una lastima lo de VDB, otro ciclisita torturado que se nos va.

    Y aunque no venga muy a cuento, lo que mas destacaría del articulo es la cantidad de gente que iba a ver La Vuelta en el 99, ¿qué nos ha pasado?

    on 14 de octubre de 2009 a las 11:37


  2. vicente said,

    Una vez el ciclismo es noticia no por los geniales triunfos de los españoles, sino por la muerte de un ciclista, en la que los medios hacían hincapié en el dopaje.

    on 25 de octubre de 2009 a las 20:18